“La humanidad le debe al niño lo mejor que puede ofrecerle”. Con ese punto de partida las Naciones Unidas lanzaban hace 60 años la Declaración de los Derechos del Niño. La realidad es que la humanidad, en general, les está ofreciendo bastante poco. Y vale la pena pensarlo hoy, que -como todos los 20 de noviembre- es el Día Universal del Niño.

El primer obstáculo para cambiar las cosas fue que la declaración de hace 60 años no tenía efecto vinculante. Mucha agua pasó bajo el puente, y por fin el 20 de noviembre de 1989 se acordó el texto final de la Convención sobre los Derechos del Niño. Su cumplimiento es obligatorio para todos los países que la han firmado, Argentina ente ellos, y establece -entre otras cosas- que toda persona menor de 18 años debe ser reconocida sujeto de derecho. Sin embargo, aunque la ley protege a niños, niñas y adolescentes, hay cifras que son realmente alarmantes.

“Ya pasaron 30 años desde la Convención, y sin embargo todavía existe una gran inequidad social respecto de la niñez, desigualdad que afecta de manera directa la posibilidad de acceder al pleno ejercicio de sus derechos. Para el Estado argentino es una deuda histórica que se profundiza en la situación actual de la niñez”, aseguró en una nota para Télam Alejandra Perinetti, directora Nacional de Aldeas Infantiles SOS Argentina.

Derechos vulnerados

Dicen que un botón basta de muestra; también sabemos que las muestras se quedan cortas las más de las veces, pero permiten imaginar el panorama macro. Dos botones, entonces, tomando como base los derechos reconocidos en ese documento que ya peina canas, pero sigue sin cumplirse... (Ver: “Todos los chicos...”)

• Derecho Número 2: alimentación, vivienda y atención médica adecuados. Según datos de Unicef, a marzo de 2019, en nuestro país un 42% de los niños, niñas y adolescentes vivían bajo la línea de pobreza (5,5 millones de chicos y chicas) y un 8,6%, en hogares que no alcanzaban a cubrir la canasta básica de alimentos. Nadie ignora que la situación ha empeorado desde entonces.

Derecho Número 9: protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación. Según datos brindados esta semana por la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), que depende de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en 2018 se recibieron 4.828 denuncias de violencia doméstica contra niños, niñas y adolescentes (difícil calcular cuántos casos no se denunciaron); de esos menores, el 35% tiene menos de cinco años; el 32% tiene entre 6 y 10 años... y así siguiendo. De paso: ocho de cada 10 tienen vínculo filial con el agresor.

Todos los chicos tienen derecho a...

... la igualdad, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.

... protección especial para el desarrollo físico, mental y social.

... un nombre y una nacionalidad desde su nacimiento.

... alimentación, vivienda y atención médica adecuados.

... educación y tratamiento especial si viven con discapacidad mental o física.

... comprensión y amor de sus padres y de la sociedad.

... actividades recreativas y a educación gratuita.

... estar entre los primeros en recibir ayuda en cualquier circunstancia.

... la protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación.

... ser criado con espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos y hermandad universal.